jueves 7 de mayo de 2009

Ad pedem litteræ

De ADSL Zone:
En una entrevista concedida a Europa Press en Buenos Aires, donde asiste al Festival MadridCine, González-Sinde apuntó que es necesario actuar contra la piratería


Del Diccionario en línea de la Lengua Española:
piratería.
3. f. Robo o destrucción de los bienes de alguien.


corsario. -> corso
(del lat. cursus, carrera).

2. m. Mar. Campaña que hacían por el mar los buques mercantes con patente de su gobierno para perseguir a los piratas o a las embarcaciones enemigas.



patente de corso.
1. f. Autorización que se tiene o se supone para realizar actos prohibidos a los demás.



He ahí, carissimi fratelli, la diferencia esencial entre pirata y corsario. El pirata robaba, mataba, violaba, incendiaba y saqueaba en beneficio propio. El corsario hacía lo mismo, pero lo hacía con autorización de su Gobierno, previa obtención de una patente de corso. Patente que se otorgaba, huelga decirlo, a cambio de un precio.

Todo esto, hijos míos, sucedía hace mucho tiempo. Porque en la Declaración de París (1856) los Estados europeos se comprometieron a no otorgar licencias de corso.

Cualquier parecido con la actualidad es una mera coincidencia. En serio.

jueves 9 de abril de 2009

Anibal intra portas!



¡Amigos, romanos, compatriotas, prestadme vuestros garrotes!

Pues el enemigo ya ha cruzado las puertas de la ciudad, y sus botas claveteadas resuenan en las calles del Aventino. Es hora de presentar batalla, si queremos que mañana siga habiendo una Red.

Aux armes, citoyens!

miércoles 5 de marzo de 2008

Auri sacra fames!

Lo leí ayer, y no me lo podía creer. Pero parece que la cosa va en serio.

La Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de Informática y Nuevas Tecnologías (APEMIT) y la Asociación Española de Hosteleros Víctimas del Canon (VACHE)han denunciado a nuestra amiga la $GAE por condonar el pago del canon a PSOE y a CiU. Por lo visto, ambos partidos dejaron de abonar un total de unos dos millones y medio de mortadelos en concepto de canon devengado sobre sus DVDs promocionales. Asimismo, estos partidos - ignoro si los demás también - gozan de tarifas especiales para la emisión de música en sus mítines, cincuenta veces inferiores a las aplicables para un concierto benéfico. A título de ejemplo, por un mitin se pagan 87'46 euros, mientras que por un concierto en beneficio de los niños saharauis CC.OO. tuvo que abonar 3.262'60 euros.

La culpa es suya, por saharauis.

Pero el canon devenga, a su vez, un IVA que debe recaudar Hacienda; por lo tanto, además de este trato de favor - ilegal, por cuanto la $GAE no puede decidir a quién cobra y a quién no, desde el momento en que (se supone) actúa en representación de los sufridos autores - está escamoteando el pago de unos impuestos.

Súmese a esto el que la $GAE realice donativos a asociaciones tales como "Jueces para la Democracia" (vaya nombrecito; tal parece el título de una novela de Mickey Spillane), y el resultado es descorazonador.

Así, no es de extrañar que Almodóvar, Sabina, Ana Belén, Victor Manuel et alia, creadores estabulados de profesión, pierdan el culo por participar en campañas de exaltación de quien les mantiene el pesebre a rebosar.



martes 4 de marzo de 2008

Pasta al dente




Sabido es de mi afición al Super Sculpey, una pasta polimérica que endurece al calentarse.

Se puede modelar como una plastilina cualquiera, dejar el trabajo donde queramos y retomarlo al cabo de un tiempo (razonable - hablamos de días, no de meses) sin que sus propiedades se alteren en lo más mínimo. Una vez consideremos que nuestra obra está acabada, la calentamos en el horno o - mi receta favorita - la cocemos en agua con sal, y queda dura como... bueno, como una pasta dura; tampoco esperemos una dureza pétrea, pero para accesorios para nuestras figuras es más que suficiente.

En posts anteriores en Madelmanhouse he escrito ya cómo emplear el Super Sculpey para hacer guantes:






así que hoy vamos a hablar de otro producto de la misma marca: El SuperElastiClay, o MoldMaker




El potingue en cuestión tiene todos los atributos de la gama Sculpey: Se trabaja fácilmente, no seca al aire, y fragua al ser sometido a calor. Pero, a diferencia del Super Sculpey, queda flexible. Y esto, carissimi fratelli, significa nada más y nada menos que disponemos de un material ideal de la muet-te para fabricar piezas adaptables a nuestros moñacos. A bote pronto nos vienen a la cabeza botas, cinturones y trinchas. Pero también los cascos que deban adaptarse a la cabeza (hasta ahora, un casco practicable debía permitir pasar la cabeza del moñaco; siendo rígido, esto implicaba que debía ser, como mucho, tubular), gorros y sombreros, mochilas y cartucheras practicables, y piezas que, no necesitando ser adaptables, son menos frágiles si son flexibles: Capas, guantes, etc. Y todo con un nivel de detalle con el que antes sólo podíamos soñar.


Para trabajar adecuadamente este material, necesitaremos de un invento del infatigable ingenio italiano: La máquina de pasta:



Este aparatito nos permite obtener fideos de pasta del grosor deseado, pero, sobre todo, láminas uniformes de material; podemos graduar la distancia entre los rodillos, y emplear un grueso mayor para amasar la arcilla o uno menor para lograr una capa fina. Y con esta capa fina, podemos fabricar lo que deseemos.

Mi recomendación personal va a la Titania de la marca Imperia, con rodillo manual - no necesitamos motor para las cantidades con las que vamos a trabajar habitualmente - que sale por treinta y seis euros en el Corte Inglés (frente a casi noventa en una tienda de bellas artes).

Próximamente, más

Gilicoños

Uno de mis vicios confesables es el de no perderme la columna semanal de Arturo Pérez-Reverte, en Patente de Corso. En el de la semana anterior, "Haciendo nuevas amigas", don Arturo arremete contra la presidente de la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres, doña Rafaela Pastor, cuyas declaraciones...

... cuyas declaraciones no tienen desperdicio. En su afán por crear una neolingua no sexista, exige - sobria, se supone - la inclusión en el diccionario de palabros como "miembra" o "jóvena"; lo realmente divertido del asunto es que pretende abandonar toda referencia al latín, dado que se trataba de un "lenguaje machista" que "supone un lastre" en el camino hacia la igualdad. Termina doña Rafaela diciendo que "si tenemos que destrozar el lenguaje para que tengamos espacios de igualdad se deberá hacer". Con dos... bueno, con dos de algo, que no quiero que me acusen de machista.

En descargo de doña Rafaela, hay que decir que su hija, doña Lourdes Pastor, preside un "Colectivo de Jóvenas Feministas", lo que hace suponer que se trate de una tara genética recurrente en la familia.

En todo caso, permitid a este vuestro párroco que colabore con su humilde granito de arena a la formación de un lenguaje no sexista.

El femenino de gilipollas es...

martes 12 de febrero de 2008

Dulce et decorum est pro patria dependere...

Leo en adslzone las declaraciones de Zetapé:

"los patriotas pagan el canon y apoyan a los artistas"




No quiero entrar en consideraciones políticas - sobre todo, porque visto el percal, las elecciones podrían muy bien lucir como subtítulo el de "Alien contra Depredador": "Gane quien gane, nosotros perdemos" - pero lo de este hombre clama al cielo.

Esto va a ser que, próximo el bicentenario del dos de Mayo, el pollo este se ha leído a Bernardo López García, el de

Oigo, Patria, tu aflicción,
y escucho el triste concierto


y, al oir lo de "concierto", se les ha disparado el "reflejo del Canon".

Siguiendo la estela del Capo, David Cierco, Director General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información, se descuelga diciendo que, si ganan, crearán la Oficina del Defensor del Internauta. Es decir, que ponemos a la zorra a cargo del gallinero...


Quousque tandem, Catilina, abutere patientia nostra?

martes 5 de febrero de 2008

Beati pauperes spiritu...

Vía menéame, llego a las deliciosas declaraciones a de D. Julio Fernández, presidente de Filmax, recogidas por El Faro de Vigo:

"Para acabar con la piratería necesitamos medidas urgentes y con la misma fuerza que las empleadas contra el terrorismo y la pederastia."


Ahora yo podría hacer un comentario. Pero nada de lo que diga puede estar a la altura de D. Julio. Me ha dejado sin palabras. Y eso que sigue, impávido:

Hay que dar un escarmiento claro a los ayuntamientos que no actúen contra la piratería.


Ignoro la razón por la que la lucha contra la lacra piratesca haya de descender al nivel municipal.

Hay que decir en favor de D. Julio que hace suya la máxima de "enseñar al que no sabe". Y, así, nos ilustra
El canon ha despistado porque la gente se cree que como ya paga un canon con el soporte, bajar es legal.


Now, we're cooking with charcoal: El canon no autoriza a la descarga, ni a la copia, ni a nada. El canon es lo que es, como decía mi Jefe a Moisés, y no hay más vueltas que darle.

Está bien que los artistas reivindiquen sus derechos, pero el canon reinvierte en ellos, que ya han cobrado por el trabajo, pero no en quienes ponemos el dinero


Y es que el canon de don Teddy ha levantado una liebre muy jugosa. Y al olor del estofado, muchos están levantando la naricilla y olfateando la posibilidad de cobrar una compensación por la posibles pérdidas que el mundo digital les pueda ocasionar. Productores, distribuidores, script-girls, y hasta el que vocea garrapiñadas en el pasillo van a intentar mojar pan en la salsa.



Ah, y continuando lo que parece ya que va a ser una serie de posts sobre el ministro de cultura, remata el Sr. Fernández que:
me pareció muy bien que el ministro de Cultura viniera a decirme que le había parecido fantástico y que fue una lástima que no lo hubiésemos reivindicado todos.

Si ya lo decía yo: También son ganas de cambiar a una ministra casi nueva; total, para la diferencia que hay...



Bueno, pues a lo que estamos, tuerta:

Más menéame, y constato - sin sorpresa, todo hay que decirlo, que uno ya tiene muchas horas de mili a cuestas - que nuestro ilustre prócer, malleus malleficarum y reserva espiritual de Occidente, el que nos conmueve hasta la lágrima al afirmar que
Es una cuestión de ética y de valores. No todo vale.


se enfrenta a una pena de seis a ocho años de galeras por levantar 50 millones de euros a sus acreedores de Ivex Films, según cuenta El Mundo

Cincuenta millones de mortadelos, leidis and gentlemen, pasen y vean, que al fondo hay sitio. Se dice pronto, pero - para los que seguimos pensando con el sistema métrico decimal - son ocho mil trescientos veinte millones de rubias. Casi ocho toneladas y media de billetes verdes. Ocho toneladas y media de lechugas, escamoteadas con la mano izquierda mientras la mano derecha distrae, despista y encandila al respetable, dónde está la bolita, hagan sus apuestas, damasycaballeros, solo un leuro la apuesta, cincuenta céntimos para las señoritas y los militares sin graduación.

En fin... como en Rorke's Drift, el enemigo nos supera en número; suerte que, como enemigo, no son gran cosa...

Como fin de fiesta, ya sólo falta que aparezca de nuevo el ministrodecultura, a declamar aquello de que "le ha parecido fantástico y que es una lástima que no lo hayan hecho todos". Con música de Luis Cobos.

Il che è bello e istruttivo, que decía Guareschi.

viernes 1 de febrero de 2008

Equo ne credite, Teucri / Quidquid id est, timeo Danaos et dona ferentes

Bueno, pues han pasado apenas siete meses desde la toma de posesión del flamante ministro de cultura - propongo desde aquí a la RAE que "cultura", en relación al Ministerio, se escriba siempre con minúsculas - y ya tenemos luna de miel con nuestras bienamadas entidades de gestión de derechos de autor.

Leo en Libertad Digital lo siguiente:
LD (Europa Press) El ministro de Cultura, César Antonio Molina, acordó hoy con los representantes de [las entidades de gestión de derechos de autor] orquestar una "campaña pública", que demuestre la "transparencia" de sus cuentas y cómo se reparten los derechos de autor, después del "descrédito" al que dicen haberse visto sometidas las ocho entidades de gestión con el tema del canon por copia privada.

[...]

No se trata de que el Ministerio "haga auditorías" a las entidades, sino de "comunicar la total transparencia" de los derechos de autor, dijo Urbizu, recordando la "inquietud social" generada por la "desinformación" sobre el canon.


No se trata de "hacer auditorías", líbrenos Dios y válganos la Santísima Virgen, sino de que una entidad de reconocida solvencia ética, cual es el ministerio de cultura, salga fiador de la transparencia y bonhomía de $GAE et alia.

Está bien esto, hombre. Como la campaña de "Ahora la ley actúa". Y ambas, imagino, pagadas con dinero público. Pero no se preocupe, señor ministro, que, como bien dijo su admirada predecesora, "el dinero público no es de nadie".

Empezamos con una cita de Virgilio, y terminamos con otra:

"Hos ego versiculos feci, tulit alter honores": Yo escribí estos versos, otro se llevó los honores.

Y eso que Virgilio no conocía al Bautista...

sábado 26 de enero de 2008

Qui habet aures audiendi audiat - Marcos, 4:9


... que no está muerto lo que puede dormir eternamente,
y con los evos extraños incluso la muerte puede morir.


Abdul Alhazred - Necronomicon (Al-Azif)

martes 22 de enero de 2008

Wikimadelman

Mientras organizo unos cuantos tutoriales, aquí tenéis un proyecto que creé hace cosa de un año - y que lleva cosa de un año durmiendo el sueño de los justos: La Wikimadelman, una Wiki dedicada a los Madelman (sorprendente, ¿verdad?). Podéis acceder a ella en http://wikimadelman.wetpaint.com/

Para quien no sepa qué es una Wiki, se trata de una página web escrita en colaboración. Cualquiera puede acceder y escribir nuevo material, o modificar el ya existente. Para ello, basta con pulsar sobre el botón de "Easy Edit" y ponerse a trabajar.

A vuestra disposición.

lunes 21 de enero de 2008

Los Granaderos






A Francia dos granaderos,
allá en Rusia prisioneros,
vuelven ya: ¡suerte feliz!
Al llegar una mañana
a la frontera alemana
doblan ambos la cerviz.

Nueva oyeron lastimera:
está ya la Francia entera
en poder del invasor;
deshecho y roto el altivo
Gran Ejército; cautivo,
cautivo el Emperador!

Escuchan, mudos de espanto,
la nueva fatal: el llanto
baña su curtida tez;
y con ansias reprimidas
uno dice: «Mis heridas
se abren todas otra vez».

Dice el otro: «¡Acabó todo!
¡Morir! fuera el mejor modo
de dar término a este afán.
Mas, los pobres pequeñuelos!...
¡La mujer!... ¡Oh Santos cielos!
si les falto yo, ¿qué harán?»

-«¿La mujer?... ¿Y qué me importa?
¿Los hijos?... El alma absorta
llora desdicha mayor.
¿Pan les falta?... ¡Por Dios vivo!
¡Que lo mendiguen!... ¡Cautivo!
¡Cautivo el Emperador!»

«Una súplica sagrada
he de hacerte ¡oh camarada!
¡Compadécete de mí!
Para abrir mi humilde huesa,
llévame a tierra francesa,
dormiré mejor allí.

»Esta cruz resplandeciente,
de roja cinta pendiente,
ponla sobre el corazón;
en su sitio, al diestro lado,
el fusil bien colocado;
la espada en el cinturón.

»Así, a punto, y siempre en vela,
estaré, cual centinela
fijo siempre en su lugar;
hasta que oiga en feliz día
rechinar la artillería
y los caballos trotar.

»Y el Emperador, al frente
de su ejército impaciente
cabalgará, y al clamor,
armado saldré de tierra,
y otra vez iré a la guerra,
detrás del Emperador».


Heinrich Heine - 1816

jueves 17 de enero de 2008

Explorando



Jugando con Picasa...

miércoles 16 de enero de 2008

Parábola del bar (II)


Caballeros, ha sido un honor tocar con ustedes...



Tras cinco años de actividad, el bar ha bajado la persiana. Cinco años en los que se logró la nada despreciable cantidad de un millón de visitas; no está mal, para un bar de barrio.

Han sido cinco años de bregar con la clientela, de limpiar las mesas, fregar los vasos, ahuyentar a zapatazos a las cucarachas (algunas de seis patas, otras de dos) y barrer el suelo.

Pero también han sido cinco años de compartir historias, cervezas, tapas de calamares, y buenos ratos. De admirar las creaciones de unos y otros, y de aprender cocina de la mano de grandes maestros. De probar cócteles nuevos, y de degustar caldos de categoría. Y, sobre todo, de hacerlo todo entre amigos.

Habrá otros bares, de eso estoy seguro. Pero también es cierto que, hoy, el barrio está un poco más triste.

Hasta siempre,

lunes 9 de julio de 2007

Equo ne credite, Teucri

Dos meses sin escribir, señal de que tengo pocas cosas que contar.

Pero hoy es día de fiesta; suenan los atambores, abandona el ruedo (esperemos que definitivamente)quien probablemente haya sido el personaje más nefasto para la cultura hispana en los últimos años, digna sucesora de don Javier Solana: Doña Carmen Calvo Poyatos, la Reina del Dixie, la adalid de la $GAE, cede el cetro a César Antonio Molina. Hay que decir que a don César le han dejado el listón muy bajo - muy mal se le tiene que dar el día para no quedar, en comparación con su siniestra antecesora, como una lumbrera. Pero - vuestro párroco es un desconfiado, ya lo sabéis, la vida me ha hecho así - suelo preocuparme cuando los griegos me dejan un caballo de madera en la puerta. Aunque sea un caballo que sustituye a una burra.

- Y, para que no se me acuse de difamar a las burras, adjunto aquí una pequeña muestra de las perlas proferidas por nuestra amada exministra:

"Yo he sido cocinera antes que fraila." (y aspira a ser abada...).

"El español está lleno de anglicanismos"(OMFG...).

"Un concierto de rock en español hace más por el castellano que el Instituto Cervantes"(es bonito pensar que su sucesor es el antiguo director del Instituto Cervantes)

"Me gusta madrugar para poder pasar más rato en el baño: allí leo el periódico, oigo la radio, oigo música y hablo por teléfono con alcaldes en bragas".(ya me imagino a los secretarios de los ayuntamientos susurrando urgentemente "Señor alcalde, póngase las braguitas de blonda, que le llama la Ministra de Cultura").

"Estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie".(Entonces ¿quién se queda la pasta que me quita Hacienda? ¿Federico Nadie?).

Sobre los San Fermines: "Si quieres que te sea sincera, pensé que se vestían así cuatro, los que vemos por la tele corriendo el encierro. Pero todos vamos con uniforme, es fantástico. (Una buena mili te hacía falta, a ver si te gustaban tanto los uniformes...).

"El Rocío es la explosión de la primavera en el Mediterráneo." (A ver, menistra: El Mediterráneo es el pequeñito de la derecha; el grande a la izquierda - no, tu jefe no - se llama "Atlántico").

"Deseo que la Unesco legisle para todos los planetas"(en tres palabras: I-Dio-Ta).

"Las señoras tienen que ser caballeras, quijotas, manchegas." (Eso; y los hombres tienen que ser damos, lazarillos, navarros; deja el orujo quieto, jodía...)

Sobre la piratería: "Leonardo da Vinci dijo que lo que mueve el mundo no son las máquinas, sino las ideas, y defenderlas frente al plagio es una batalla necesaria para la sociedad"(Victor Hugo, no Leonardo, que no son el mismo...).


Eso sí, la perla entre las perlas la soltó cuando, en referencia a las palabras de un senador que la citaba como "Carmen Calvo dixit", nuestra intrépida defensora de la cultura le contestó que ella no era ni "Dixie" ni "Pixie", y que no le faltase al respeto. Que confunda una expresión latina de uso general con los "marditos roedores" dice mucho acerca de su gestión al frente del Ministerio de cultura (de nuevo en minúsculas).



En fin, que el nuevo caballo tiene mucho que enderezar; veremos si está a la altura de la faena - aunque de momento, ya le avalan los contactos mantenidos entre el Instituto Cervantes y la SGAE; veremos si no hace buena a doña Carmen...

Atentos, parroquia.

viernes 20 de abril de 2007

Parábola del bar



Esta es la historia de un bar. Un bar de barrio, pequeñito y poco importante; pero un bar en el que cualquiera podía entrar a tomarse una cerveza, a charlar de fútbol con los parroquianos, o simplemente a disfrutar del hilo musical. Se corrió la voz en el barrio – era un bar cómodo, con buen ambiente y aire acondicionado.
Y la clientela fue creciendo; y creció hasta el punto en que el dueño ya no daba abasto a atender a tanta mesa. Así que pidió a unos cuantos clientes que le echaran una mano. Y, ni cortos ni perezosos, unos cuantos de ellos se arremangaron, se ataron un delantal y, servilleta al brazo, se pusieron a servir las mesas.
No faltaron, entre los habituales, los murmullos de disconformidad: “¿Por qué ese, y no yo?”; “Sólo da cargos a sus amiguetes”; “Claro, aquí, para que te den un delantal, tienes que hacerle la pelota al jefe”. Y los camareros se sonreían, se ataban el delantal, y seguían sirviendo mesas.
Como en todos los bares, los parroquianos eran de todo tipo: quien venía a beber en silencio, quien venía por las partidas de dominó, quien disfrutaba organizando un orfeón en una esquina. Y, también como en todos los bares, aparecieron los patosos: quien venía a ligar, quien no sabía beber, y al segundo chato se ponía faltón, quien venía únicamente a vender iguales para hoy y esperaba que el bar le reservase una mesa para exponer sus cupones...
El bar acogió a los clientes habituales, dio la bienvenida a los esporádicos, y se advirtió a los patosos que las tonterías no eran bien acogidas: si deseaban participar como un parroquiano más, adelante; pero si venían a desahogarse porque sus mujeres no les dejaban gritar en casa, o si pretendían montar una tienda por la patilla, la puerta también servía para salir. Salvo escasas (y honrosas) excepciones, estos últimos se envolvieron en los jirones de su dignidad y abandonaron el local con la cabeza muy alta – parafraseando a Groucho Marx, “jamás pertenecería a un club que admitiese a socios como yo”.

Hubo, como no, trifulcas. Motivadas las más veces por una tontería: “Deja de tocarle el culo a mi novia”, “no, aquí no queremos rosas de plástico”, o “devuélveme la pasta que me debes”. Lo de siempre, cosas de bar.

Y el dueño colgó un cartel tras la barra, en el que se leía: “Aquí se viene a disfrutar; si pretendes otra cosa, o si quieres arruinar el ambiente, no entres”.

Otros bares abrieron sus puertas. Numerosos clientes repartieron su tiempo entre todos los establecimientos, pues siempre hay un momento para tomarse una cerveza con los amigos; y muchos de los patosos iniciaron una peregrinación inacabable, de bar en bar, criticando siempre al último establecimiento que habían sido invitados a abandonar y afirmando que a los camareros se les había subido el mandil a la cabeza, que el cocinero estaba gordo, y que en este local sí serían tratados como lo que eran, como señores. Y los camareros de ambos bares sonreían para sus adentros; que ya son muchos años de oficio, y uno se acaba conociendo a la parroquia; y aunque los expulsados volvieran a entrar - creyendo que con una nariz postiza y unas gafas de sol no se les reconocería – los camareros se limitaban a guiñarse un ojo y a servir las mesas, silbando el “Je ne regrette rien” por lo bajini.

Ahora que se acerca el diez de mayo, festividad del Santo Job, recordemos, hijos míos, a los camareros. Que no piden propina; sólo que no ensuciéis demasiado las mesas.